Las actas de la reunión de política del Banco Central Europeo (BCE) de marzo mostraron el jueves que es probable que se avecinen choques, incluidos los derivados de la escalada de tensiones comerciales y la incertidumbre en general, según Reuters.
"Estos factores podrían aumentar el riesgo de no alcanzar el objetivo de inflación a medio plazo."
"Ser prudente ante la incertidumbre no equivalía necesariamente a ser gradual en el ajuste de la tasa de interés."
"La incertidumbre requería cautela en la fijación de políticas y especialmente en la comunicación."
"La expansión significativa de la política fiscal vinculada a la defensa tenía el potencial de descarrilar el proceso de desinflación."
"La combinación de aranceles estadounidenses y medidas de represalia también podría plantear riesgos al alza para la inflación."
"Se argumentó que ya no era posible tener confianza en que la política monetaria era restrictiva."
El EUR/USD mantiene su fortaleza y se observó por última vez ganando más del 2% en el día a 1.1090.
El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Frankfurt (Alemania), es el banco de reserva de la zona euro. El BCE fija los tipos de interés y gestiona la política monetaria de la región.
El principal mandato del BCE es mantener la estabilidad de los precios, lo que significa mantener la inflación en torno al 2%. Su principal herramienta para lograrlo es subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos suelen traducirse en un Euro más fuerte, y viceversa.
El Consejo de Gobierno del BCE adopta las decisiones de política monetaria en reuniones que se celebran ocho veces al año. Las decisiones las adoptan los directores de los bancos nacionales de la zona del euro y seis miembros permanentes, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
En situaciones extremas, el Banco Central Europeo puede poner en marcha una herramienta política denominada Quantitative Easing (relajación cuantitativa). El QE es el proceso por el cual el BCE imprime Euros y los utiliza para comprar activos (normalmente bonos del Estado o de empresas) a bancos y otras instituciones financieras. El resultado suele ser un Euro más débil..
El QE es un último recurso cuando es improbable que una simple bajada de los tipos de interés logre el objetivo de estabilidad de precios. El BCE lo utilizó durante la Gran Crisis Financiera de 2009-11, en 2015 cuando la inflación se mantuvo obstinadamente baja, así como durante la pandemia de coronavirus.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE. Se lleva a cabo después del QE, cuando la recuperación económica está en marcha y la inflación empieza a aumentar. Mientras que en el QE el Banco Central Europeo (BCE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para proporcionarles liquidez, en el QT el BCE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo (o alcista) para el Euro.