El USD/MXN ha registrado una fuerte caída tras conocerse que México quedaba excluida de una parte de los aranceles que Estados Unidos ha anunciado a última hora del miércoles. El par ha caído desde la zona de 20.48 a 20.16, marcando un mínimo de seis días. Al momento de escribir, el par cotiza sobre 20.18, perdiendo un 0.85% diario.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compareció ante los medios en la Casa Blanca, asegurando que el día 2 de abril será recordado siempre como el día del renacimiento de la industria estadounidense y el día en que se recuperó el destino de la nación.
Posteriormente ha anunciado que a partir de medianoche se impondrá un arancel del 25% a todos los automóviles fabricados en el extranjero. En el caso de vehículos importados bajo el Tratado de Libre Comercio entre EE.UU., México y Canadá (T-MEC), los importadores podrán solicitar que el arancel del 25% se calcule únicamente sobre el valor del contenido no estadounidense.
Respecto a los aranceles recíprocos, se han establecido tarifas elevadas para China (34%), Japóa (24%) y la Unión Europea (20%) y un arancel base del 10% para una gran cantidad de países, incluyendo a Reino Unido, Brasil y Chile.
México queda excluido de este arancel, ya que todos los bienes que cumplan con el Tratado de Libre Comercio T-MEC han quedado fuera. A pesar de esta exclusión, Trump ha asegurado que considera un desastre este tratado y pedirá al Congreso ponerle fin.
El Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 se mantiene por debajo de 50 a corto y largo plazo, sugiriendo e mayores caídas en el horizonte aunque puede haber una pequeña corrección a corto plazo. A la baja, una ruptura de la zona de 20.00 encontrará soporte en 19.95, mínimo de la semana pasada. Por debajo espera 19.84, suelo de 2025 alcanzado el 14 de marzo.
Al alza, la primera resistencia espera en 20.38, media móvil de 100 períodos en gráfico diario. Por encima espera 20.54, techo de ayer y nivel más alto de las últimas cuatro semanas. Más arriba, el foco está en 20.99/21.00, máximo de marzo y zona psicológica, respectivamente.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.