El jueves, el Banco de México (Banxico) redujo su tasa de interés en 50 puntos básicos, del 9.50% al 9%, y abrió la puerta a ajustes adicionales para calibrar la política monetaria y realizar ajustes similares.
El comunicado destacó que el proceso de desinflación está evolucionando, abriendo la puerta a una continuación del alivio de la política monetaria. La junta de Banxico espera que la inflación alcance su objetivo del 3% para el cuarto trimestre de 2026.
La junta estima que, de cara al futuro, podría continuar calibrando la postura de política monetaria y considerar ajustarla en magnitudes similares
El balance de riesgos para la trayectoria de la inflación dentro del horizonte de pronóstico está sesgado al alza
La junta anticipa que el entorno inflacionario permitirá continuar con el ciclo de recortes de tasas, aunque manteniendo una postura restrictiva
La junta anticipa que el entorno inflacionario permitirá continuar con el ciclo de recortes de tasas, aunque manteniendo una postura restrictiva
Cambios en la política económica por parte de la nueva administración de EE.UU. han añadido incertidumbre a los pronósticos
Los efectos podrían implicar presiones inflacionarias en ambos lados del balance
El proceso de desinflación sigue bien encaminado
El entorno de incertidumbre y las tensiones comerciales plantean riesgos significativos a la baja
El USD/MXN subió para probar las medias móviles simples (SMA) de 50 y 100 días cerca de 20.35/36.
El Banco de México, también conocido como Banxico, es el banco central del país. Su misión es preservar el valor de la moneda mexicana, el Peso mexicano (MXN), y fijar la política monetaria. Para ello, su principal objetivo es mantener una inflación baja y estable dentro de los niveles objetivo –en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%.
La principal herramienta de Banxico para orientar la política monetaria es la fijación de las tasas de interés. Cuando la inflación se sitúa por encima de la meta, el banco intentará controlarla subiendo las tasas, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas y, por lo tanto, enfría la economía. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN. El diferencial de tasas con el Dólar, o la forma en que se espera que Banxico fije las tasas de interés en comparación con la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), es un factor clave.
Banxico se reúne ocho veces al año y su política monetaria está muy influenciada por las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Por ello, el comité de toma de decisiones del banco central suele reunirse una semana después de la Fed. De esta manera, Banxico reacciona y en ocasiones se anticipa a las medidas de política monetaria fijadas por la Reserva Federal. Por ejemplo, después de la pandemia de Covid-19, antes de que la Fed subiera las tasas, Banxico lo hizo primero en un intento de disminuir las posibilidades de una depreciación sustancial del Peso mexicano (MXN) y evitar salidas de capital que pudieran desestabilizar al país.