El S&P 500 estableció un máximo del día en 5.994, atrayendo vendedores agresivos que arrastraron el índice a un mínimo no visto desde el 15 de enero en 5.909. Actualmente, el S&P 500 cotiza sobre 5.953, cayendo un 0.53% dl día de hoy.
El Índice de Confianza del Consumido del Conference Board descendió a 98.3 en febrero, por debajo de los 105.3 registrados en enero, empeorando los 105.3 proyectados por los analistas.
Thomas Barkin, presidente de la Reserva Federal de Richmond, destacó que la autoridad monetaria ha logrado un progreso significativo en llevar a la inflación en su nivel objetivo. De igual forma, se mostró optimista en una disminución del Gasto en Consumo Personal (PCE) esta semana.
En medio de una jornada bajista, las acciones de Super Micro Computer (SMCI) lideran las pérdidas en el S&P 500, cayendo un 11.76% diario, llegando a máximos del 14 de febrero en 44.00$.
La presión vendedora se mantiene en el S&P 500, hilando cuatro sesiones a la baja de manera consecutiva, perdiendo un 0.53% el día de hoy, llegando a mínimos del 15 de enero en 5.909.
El S&P 500 estableció una resistencia de corto plazo dada por el máximo alcanzado al 19 de febrero en 6.145. A la baja, el soporte clave se encuentra en 5.765, punto pivote del 13 de enero. El índice de fuerza relativa está en 34.41, por debajo de la línea media de 50, mostrando un dominio importante de los vendedores.
Gráfica de 4 horas del S&P 500
El S&P 500 es un índice bursátil muy seguido que mide el rendimiento de 500 empresas públicas y se considera una medida amplia del mercado bursátil estadounidense. La influencia de cada empresa en el cálculo del índice se pondera en función de la capitalización bursátil. Ésta se calcula multiplicando el número de acciones cotizadas de la empresa por el precio de la acción. El índice S&P 500 ha logrado rendimientos impresionantes: 1.00$ invertido en 1970 habría producido un rendimiento de casi 192.00$ en 2022. La rentabilidad media anual desde su creación en 1957 ha sido del 11.9%.
Las empresas se seleccionan por comité, a diferencia de otros índices en los que se incluyen en función de normas establecidas. Aun así, deben cumplir ciertos criterios de elegibilidad, el más importante de los cuales es la capitalización bursátil, que debe ser igual o superior a 12.700 millones de dólares. Otros criterios son la liquidez, el domicilio, la capitalización bursátil, el sector, la viabilidad financiera, el tiempo de cotización y la representación de los sectores de la economía de Estados Unidos. Las nueve mayores empresas del índice representan el 27.8% de la capitalización bursátil del índice.
Hay varias formas de operar con el S&P 500. La mayoría de los corredores minoristas y plataformas de spread betting permiten a los operadores utilizar Contratos por Diferencia (CFD) para realizar apuestas sobre la dirección del precio. Además, se pueden comprar fondos indexados, fondos de inversión y fondos cotizados (ETF) que siguen la cotización del S&P 500. El más líquido de los ETF es el ETF de la Bolsa de Londres. El más líquido de los ETF es el SPY de State Street Corporation. El Chicago Mercantile Exchange (CME) ofrece contratos de futuros sobre el índice y el Chicago Board of Options (CMOE) ofrece opciones, así como ETF, ETF inversos y ETF apalancados.
Son muchos los factores que impulsan al S&P 500, pero principalmente es el rendimiento agregado de las empresas que lo componen, revelado en sus informes de resultados trimestrales y anuales. Los datos macroeconómicos estadounidenses y mundiales también contribuyen, ya que influyen en la confianza de los inversores, que si es positiva impulsa las ganancias. El nivel de los tipos de interés, fijado por la Reserva Federal (Fed), también influye en el S&P 500, ya que afecta al coste del crédito, del que dependen en gran medida muchas empresas. Por lo tanto, la inflación puede ser un factor determinante, así como otros parámetros que influyen en las decisiones de la Reserva Federal.