El S&P 500 estableció un máximo del día en 5.996, dónde encontró vendedores agresivos que arrastraron el índice a un mínimo no visto desde el 3 de enero en 5.888. Al momento de escribir, el S&P 500 cotiza sobre 5.905, perdiendo un 1.13% diario.
Las acciones del desarrollador de software y de tecnología enfocada en inteligencia artificial Nvidia (NVDA), presentan una caída de un 6.22% en el día, alcanzando mínimos del 3 de enero en 140.01$. En la misma sintonía, los títulos de Palantir Technologies (PLTR) se desploman un 7.81%, firmando su segunda sesión consecutiva a la baja, llegando a mínimos no vistos desde el 11 de diciembre en 69.75$.
De acuerdo con el Instituto de la Administración de la Oferta (ISM) de EE.UU., el PMI de servicios se ubicó en 54.1 puntos en diciembre, superando los 53.3 estimados y los 52.1 previos.
La atención de los inversionistas estará en el informe de empleo ADP de Estados Unidos y en las Minutas del FOMC, a publicarse el día de mañana.
El S&P 500 reaccionó a la baja en una resistencia de corto plazo en 6.017, dada por el máximo el 6 de enero. La zona de soporte más cercana se encuentra en 5.825, mínimo del 2 de enero. El siguiente soporte clave lo observamos en 5.799, punto pivote del 20 de diciembre.
Gráfica de 4 horas del S&P 500
El S&P 500 es un índice bursátil muy seguido que mide el rendimiento de 500 empresas públicas y se considera una medida amplia del mercado bursátil estadounidense. La influencia de cada empresa en el cálculo del índice se pondera en función de la capitalización bursátil. Ésta se calcula multiplicando el número de acciones cotizadas de la empresa por el precio de la acción. El índice S&P 500 ha logrado rendimientos impresionantes: 1.00$ invertido en 1970 habría producido un rendimiento de casi 192.00$ en 2022. La rentabilidad media anual desde su creación en 1957 ha sido del 11.9%.
Las empresas se seleccionan por comité, a diferencia de otros índices en los que se incluyen en función de normas establecidas. Aun así, deben cumplir ciertos criterios de elegibilidad, el más importante de los cuales es la capitalización bursátil, que debe ser igual o superior a 12.700 millones de dólares. Otros criterios son la liquidez, el domicilio, la capitalización bursátil, el sector, la viabilidad financiera, el tiempo de cotización y la representación de los sectores de la economía de Estados Unidos. Las nueve mayores empresas del índice representan el 27.8% de la capitalización bursátil del índice.
Hay varias formas de operar con el S&P 500. La mayoría de los corredores minoristas y plataformas de spread betting permiten a los operadores utilizar Contratos por Diferencia (CFD) para realizar apuestas sobre la dirección del precio. Además, se pueden comprar fondos indexados, fondos de inversión y fondos cotizados (ETF) que siguen la cotización del S&P 500. El más líquido de los ETF es el ETF de la Bolsa de Londres. El más líquido de los ETF es el SPY de State Street Corporation. El Chicago Mercantile Exchange (CME) ofrece contratos de futuros sobre el índice y el Chicago Board of Options (CMOE) ofrece opciones, así como ETF, ETF inversos y ETF apalancados.
Son muchos los factores que impulsan al S&P 500, pero principalmente es el rendimiento agregado de las empresas que lo componen, revelado en sus informes de resultados trimestrales y anuales. Los datos macroeconómicos estadounidenses y mundiales también contribuyen, ya que influyen en la confianza de los inversores, que si es positiva impulsa las ganancias. El nivel de los tipos de interés, fijado por la Reserva Federal (Fed), también influye en el S&P 500, ya que afecta al coste del crédito, del que dependen en gran medida muchas empresas. Por lo tanto, la inflación puede ser un factor determinante, así como otros parámetros que influyen en las decisiones de la Reserva Federal.