El precio de la gasolina en España sigue disminuyendo, registrando su cuarta caída consecutiva y alcanzando niveles no vistos desde mediados de 2024. Este descenso del 1,5% en la última semana sitúa el precio del litro en 1,517 euros, mientras que el diésel alcanza los 1,450 euros por litro. Este fenómeno ha sido favorecido por una menor demanda y la evolución del precio del crudo.
En comparación con la media europea, España ofrece precios más competitivos, con el litro de gasolina sin plomo 95 a 1,651 euros y el diésel a 1,573 euros en la Unión Europea. Este diferencial en precios permite a los consumidores españoles ahorrar significativamente en cada repostaje, siendo el coste de llenar un depósito de 55 litros de gasolina 83,43 euros, un ahorro de 5,39 euros respecto a la misma semana del año anterior.
El mercado de combustibles es influenciado por diversos factores, incluyendo la cotización de los carburantes, impuestos estatales y costos logísticos. Aunque el precio del petróleo impacta el valor de los combustibles, su efecto no es inmediato. La tendencia a la baja podría continuar si no se producen alteraciones significativas en los mercados petroleros. Además, la próxima alineación de impuestos del gasóleo y la gasolina en abril podría influir en la competitividad del mercado nacional.
La volatilidad del mercado se ha intensificado en años recientes debido a la guerra en Ucrania y otras alteraciones energéticas. Actualmente, el precio del diésel lleva 107 semanas consecutivas por debajo del de la gasolina, situación no vista desde antes del conflicto ruso-ucraniano. La futura dirección de los precios dependerá de la estabilidad geopolítica y las políticas fiscales, ofreciendo a los automovilistas un respiro en el corto plazo, aunque la incertidumbre persiste.