El par AUD/USD se mueve al alza y avanza hacia el máximo de dos semanas de 0.6350 en la sesión europea del jueves. El par Aussie se fortalece mientras el Dólar estadounidense (USD) enfrenta una intensa venta, con los operadores cada vez más confiados en que el nuevo conjunto de aranceles del presidente Donald Trump conducirá a una recesión en Estados Unidos (EE.UU.) en el corto plazo.
El Índice del Dólar estadounidense (DXY), que rastrea el valor del Dólar frente a seis monedas principales, ha bajado más de un 2% hasta cerca de 102.00. Esta es la mayor corrección en un solo día vista en años.
El miércoles, el presidente de EE.UU. Trump presentó su plan de aranceles recíprocos en el que anunció un impuesto base del 10% sobre todas las importaciones a EE.UU., que entrará en vigor a partir del 5 de abril. Además, Trump impuso diferentes aranceles para cada país, que oscilan entre el 10% y el 49%.
Los participantes del mercado esperan que la implementación de aranceles a gran escala avive la inflación y pese sobre el crecimiento económico. Tal escenario conducirá a la estanflación en la economía, complicando aún más la labor de la Reserva Federal (Fed).
El impacto de los aranceles de Trump también será significativo en las perspectivas económicas de Australia, dado que EE.UU. ha aumentado el arancel de importación sobre los productos chinos en un 34%. Esto se suma al impuesto del 20% ya impuesto por Trump por introducir drogas en la economía de EE.UU. Las crecientes preocupaciones sobre las perspectivas económicas de China pesan sobre el Dólar australiano (AUD), dada la significativa dependencia de Australia de las exportaciones a China.
Mientras tanto, China ha instado a EE.UU. a retirar los aranceles y ha advertido sobre contramedidas para salvaguardar sus propios derechos e intereses.
El Dólar estadounidense (USD) es la moneda oficial de los Estados Unidos de América, y la moneda "de facto" de un número significativo de otros países donde se encuentra en circulación junto con los billetes locales. Según datos de 2022, es la divisa más negociada del mundo, con más del 88% de todas las operaciones mundiales de cambio de divisas, lo que equivale a una media de 6.6 billones de dólares en transacciones diarias. Tras la Segunda Guerra Mundial, el USD tomó el relevo de la libra esterlina como moneda de reserva mundial.
El factor individual más importante que influye en el valor del Dólar estadounidense es la política monetaria, que está determinada por la Reserva Federal (Fed). La Fed tiene dos mandatos: lograr la estabilidad de precios (controlar la inflación) y fomentar el pleno empleo. Su principal herramienta para lograr estos dos objetivos es ajustar las tasas de interés. Cuando los precios suben demasiado deprisa y la inflación supera el objetivo del 2% fijado por la Fed, ésta sube los tipos, lo que favorece la cotización del dólar. Cuando la Inflación cae por debajo del 2% o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Fed puede bajar las tasas de interés, lo que pesa sobre el Dólar.
En situaciones extremas, la Reserva Federal también puede imprimir más dólares y promulgar la flexibilización cuantitativa (QE). La QE es el proceso mediante el cual la Fed aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero atascado. Se trata de una medida de política no convencional que se utiliza cuando el crédito se ha agotado porque los bancos no se prestan entre sí (por miedo al impago de las contrapartes). Es el último recurso cuando es poco probable que una simple bajada de las tasas de interés logre el resultado necesario. Fue el arma elegida por la Fed para combatir la contracción del crédito que se produjo durante la Gran Crisis Financiera de 2008. Consiste en que la Fed imprima más dólares y los utilice para comprar bonos del gobierno estadounidense, principalmente de instituciones financieras. El QE suele conducir a un debilitamiento del Dólar estadounidense.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el proceso inverso por el que la Reserva Federal deja de comprar bonos a las instituciones financieras y no reinvierte el capital de los valores en cartera que vencen en nuevas compras. Suele ser positivo para el dólar estadounidense.