Durante la sesión del lunes después del cierre europeo, el EUR/USD continuó retrocediendo y se vio por última vez moviéndose alrededor del área de 1.0800. El par permanece en una fase correctiva tras su fuerte repunte de marzo, con señales técnicas que ahora favorecen una mayor presión a la baja. La última acción del precio marca la cuarta pérdida diaria consecutiva, sugiriendo que los toros están cediendo el paso por ahora.
Desde un punto de vista técnico, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) ha caído bruscamente pero aún se mantiene profundamente en territorio positivo cerca del nivel 60, lo que señala que el par puede continuar corrigiendo hasta que el momentum se restablezca. Mientras tanto, el Indicador de MACD ha comenzado a imprimir barras rojas, destacando un cambio en el momentum que apoya una presión adicional a la baja.
El siguiente soporte crítico entra en juego alrededor de la región de 1.0730, donde convergen las medias móviles simples (SMA) de 100 días y 200 días. Una ruptura por debajo de ese nivel podría reforzar el caso bajista y abrir la puerta hacia 1.0670. Por otro lado, cualquier recuperación alcista probablemente encontrará resistencia inicial cerca de 1.0860, seguida por la zona psicológica de 1.0900.